
Por Laura Macías
• Primero que nada, el elogio debe ser cálido y directo. Si no es sincero es fácilmente detectable.
• Al elogiar no nos coloquemos en una situación superior, algo así como: “muy bien muchachito vas bien”.
• Es importante también pensar el momento y el lugar apropiado para dar el elogio.
• Ojo: elogiar no es pretexto para darle más trabajo a la persona, no puede decirle a su empleado que porque es muy bueno él se encargará de todos los detalle de la junta, por ejemplo.
Otro consejo para hacer sus elogios efectivos es que cuando vaya a felicitar a un grupo, mencione los nombres de cada una de las personas que lo integran, esto provoca la motivación personal.
• Evite hacer un elogio a una persona para mostrarle su falta a otra. Además de que el elogiado se sentirá muy incómodo, la otra persona tendrá sentimientos negativos hacia él.
• Mencionar aunque sea una falla dentro del elogio acaba con la alabanza. Por ejemplo: Estuvo muy bien organizada tu junta, lástima que estuvo tan aburrida.
• Finalmente, es importante que al elogiar ser concretos y decir exactamente lo que queremos, ya que en ocasiones algunos de nuestros comentarios pueden ser vagos y la persona elogiada no va a saber a qué nos referimos.
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