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En México desperdiciamos el 60 por ciento del nopal verdura que se produce en territorio nacional, lo que habla de la desarticulación productiva y empresarial que priva en México. Antes de un mes se lanzará a varios productores y actores de este negocio empresarial propuesta para que intenten sacar adelante exitosamente un modelo de articulación o CLUSTER que daría racionalidad, pero sobre todo eficiencia competitiva al sistema producto.

¿Será el mes de julio que viene EL MES DEL NOPAL?
Y no se trata de una feria o de un concurso de cocina celebrado en Milpa Alta. No se promoverá su venta en la promoción de “Julio Regalado”.

En julio se realizará una convocatoria que pudiera darle la vuelta al futuro del Nopal como producto en fresco o bien para su posterior procesamiento.

Se quiere demostrar que es posible la articulación exitosa de un CLUSTER que incluya a centenares de empresas, entre ellas las más Pymes, centros de acopio, investigadores de varias Universidades, varias organizaciones estatales, productores de al menos 5 o seis estados del país y desde luego las instancias de representación del Nopal entre las cuales sobresale el Consejo Mexicano del Nopal y la Tuna, cuya presidencia reacae en el incansable VICENTE CALVA.

El modelo de coordinación, de articulación entre las partes corre por cuenta de los investigadores que coordina GERARDO SAN ROMAN en el TEC de Monterrey sede Toluca.

En el asunto se viene trabajando de manera muy intensa desde hace varios años. Por fin para julio sería extendida la invitación a productores, centros de acopio, investigadores, empresarios, industriales. Vamos a trabajar juntos.

Y se les exhortará a vincularse racionalmente a favor de que se alcancen niveles de eficiencia y competitividad que les permita destacar internacionalmente.

Porque el reto de la globalización no es que Hidalgo sea líder nacional y referente mundial, sino que México sea referente mundial y reconocido como la cuna del nopal.

Porque en México existen más de mil variedades de nopal y tuna pero se tienen documentadas ampliamente las características de 350 de ellas y de 400 se tiene la certeza de tener visos comerciales.

Involucrados en la producción de Nopal hay 18 estados de los cuales Hidalgo, Zacatecas, Puebla, Guanajuato, Jalisco, San Luis Potosí, los más importantes.

La producción de nopal verdura, según los datos más recientes, a finales del 2006 alcanza los 676 mil toneladas y de tuna 400 mil toneladas sobre 11 mil 140 hectáreas.

Con pena le informo que el 60 por ciento de la producción se pierde.

Por muchas razones entre las cuales destaca la descoordinación entre productores, centros de acopio, e industrializadores.
Hay estados como en Morelos donde en 1989 se produjeron los productos sobre 300 hectáreas y hoy se hace sobre una superficie de 2 mil 425 hectáreas. ¿Para qué, si no se aprovecha integralmente el esfuerzo?

Vicente Calva, líder de los productores, a quien se debe que no haya desaparecido la representación, marca dos prioridades: potencializar el trabajo de la agroindustria e incrementar los nichos de mercado, aunque el principal problema no está ahí, sino en la división que se marca entre las partes relacionadas con el nopal.

Hay esfuerzos que pretendiendo fortalecer a los productores, acaban dividiendo el interés nacional, como sin querer, debemos de suponer generosamente, invoca el gobierno del DF que en el léxico político promueve la denominación de origen del nopal para Milpa Alta cuando el reto no es poner a pelear a las regiones productoras, sino coordinar su articulación como pretende este CLUSTER DEL NOPAL Y TUNA que está por nacer.

Siendo así las cosas, el reto principal no es luchar por el incremento de la productividad sino por la articulación productiva.
No se puede pugnar por la competitividad en un escenario de divisionismo y descoordinación.

En todos los terrenos se trabaja. Intensamente en la capacitación de productores procurando que se inclinen hacia la producción de nopal y tuna inocuos, orgánicos, traslado del modelo productivo de uno extensivo hacia uno intensivo donde hay mayor eficiencia.

El modelo de cultivo extensivo consigue rendimientos que van de las 70 hasta las 90 toneladas por hectárea mientras que el intensivo va desde las 400 hasta las 600 toneladas por hectárea que por cierto, en este dato no hay soportes documentales confiables.

Este sería un reto de modernización en el modelo del cultivo, que en realidad no es el problema porque si se obtiene más y mejor producción, el conglomerado que participa en la industria y en la producción, bajo los modelos de interrelación actuales ningún beneficio obtendrían. Solo se incrementaría el desperdicio.

Por ello el verdadero punto para darle la vuelta al sistema producto es organizar a las partes relacionadas con el Nopal y la Tuna.
Quince empresas grandes, 76 Pymes, 35 microempresas posiblemente convocadas. Responsables, más allá del asunto alimenticio en cuatro decenas de productos distintos.

Por cierto. Para terminar de tajo con las malas informaciones. No hay riesgo de que los Chinos o los Japoneses nos “carranceen” el registro del nopal. El Consejo ya tiene 30 variedades con registro y 20 más en proceso de obtención.
La estrategia comenzó en 1999 y el primer registro se consiguió en 2004. Pero sí se trabaja en desarrollos tecnológicos.

Nosotros queremos organizarnos mientras que en otras partes del mundo ya van adelante en el aprovechamiento integral.
Suele suceder en México.

Parece que olvidáramos que el nopal y la tuna no están accidentalmente en el centro de nuestro símbolo patrio.

etorreblanca3@hotmail.com

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