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Por Eduardo Torreblanca

FONAES hace su parte; impulsó a finales del 2007 a 3,200 proyectos empresariales con 32 mil autoempleos pero para el presente año la meta se estableció en 3 mil 500 proyectos buscando 35 mil ocupaciones empresariales en comunidades en un contexto de pobreza o pobreza extrema. Son proyectos que llevan tortillas a la mesa.

Para ser apoyado por FONAES tiene usted que vivir en comunidades de pobreza o pobreza extrema, que en México no son pocas, son muchas, para ser precisos. Debe pertenecer a esa población a la que la banca comercial le “hace fuchi”.

Se sorprendería al conocer los detalles de los casos de éxito que han surgido de esos apoyos en microrregiones donde lo que hay en abundancia es la miseria.

Virtualmente de las piedras muchos emprendedores, los más mujeres, obtienen sus proyectos y gracias al apoyo obtienen sus productos al mercado que no han de ser malos si valoramos la respuesta que obtuvo la pasada Feria Fonaes a la que asistieron 129 mil visitantes a lo largo de cuatro días.

La referencia de la feria anterior registró 92 mil asistentes.

Mil 850 expositores empresariales en proyectos que fueron posible a pesar de que nacieron en contextos de alta o muy alta marginación. Son hoy día 157 microregiones atendidas por el Fonaes y para el 2008 avanzarían en las 106 que aun se encuentran pendientes.

Son financiamientos y apoyos de capacitación para quienes nada tienen, excepto una posible idea que puede ser buena o exitosa. Son de comunidades en donde viene haciéndose trabajo desde atrás o bien que inician las labores empresariales desde cero.

Como los cooperativistas que en la región de Quintana Roo obtuvieron chicle natural y de éste chicles orgánicos exportándose hacia Europa a pesar del boicot que promovió intensa y descaradamente Japón, las empresas japonesas quienes dominan el mercado de chicle natural en el mundo por ser los compradores institucionales casi únicos.

O la mujer Sinaloense que nada tenía, nada y que pidió a FONAES un financiamiento para comprar 20 pollos. Y ahora es una empresaria social que maneja gracias al apoyo de su familia mil 500 pollos y quien expuso en la pasada Feria Fonaes al Coordinador General del organismo ANGEL SIERRA RAMIREZ: “Gracias Señor, Gracias a Fonaes ya les puedo dar de comer a mis hijos”.

Fonaes inicia propiamente el año 2008 en apoyo al emprendedor porque en los anteriores meses trabajo de manera especial en la conformación de un nuevo marco regulatorio y operativo del que sale a finales del mes anterior por lo que el trabajo de este año para financiar, conformar nuevas empresas y capacitarlas habrá de iniciarlo a partir de junio con la tarea de hacer en seis meses y días más de lo que se hizo el año anterior.

Entre lo que tiene que hacer se encuentra el cambiar el modelo de apoyo a las comunidades pobres. En lugar de esperar en las ventanillas, ahora se cree necesario, indispensable y así prometen ejercerlo, ir a buscar los proyectos a las comunidades marginadas.

Hay ya un “banco de proyectos” que integrados por 1,800 posibilidades que será atendida por los asesores y consultores del organismo en donde los apoyos financieros procurarán canalizarse de manera amplia y a un mayor número de personas, con lo que la posibilidad de fortalecer el esquema de empresas sociales adquiere relevancia.

Preferible apoyar a agrupaciones de emprendedores que a emprendedores en lo particular. Particulares o grupos de particulares que, por cierto, ningún apoyo reciben de la banca comercial ni lo tendrán en un futuro. Son los marginados, también, de la banca comercial “mexicana”. Hacia allá va también FONAES por cierto.

Quien lleva por los caminos la estrategia del Fondo Nacional de Apoyo a las Empresas de Solidaridad, ANGEL SIERRA RAMIREZ trae un As bajo la manga que se llama FOMENTO DE LA BANCA SOCIAL que bien merecerá un espacio especial. Por lo pronto, Esas Pymes si que dan para comer.

DE TIN MARIN

Pues como la banca “mexicana” no da suficiente color con eso del reto del apoyo a Pymes, las Uniones de Crédito están a un tris de estar mejor habilitadas para comprometerse con las Micro y pequeñas unidades que no pueden darse el lujo de pagar tasas de interés superiores al 20 por ciento.

La nueva LEY de Uniones de Crédito y las reformas a la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito de ser aprobada en los términos que lee este columnista haría recaer la autorización de las Uniones en la CNBV a través de su junta de gobierno.

Incrementará el capital mínimo requerido para constituir una Unión de Crédito y rangos a cumplir dependiendo de la complejidad de operaciones de cada una de las Uniones.

Es decir: a más operaciones y más complejidad de las mismas, más capital será requerido por la autoridad.

Se daría apertura al capital extranjero dentro de las Uniones de Crédito con la limitante de que ese capital extranjero no puede sumar más del 10 por ciento del capital social total de la Unión.

Esto tiene como propósito fundamental permitir que las Uniones realicen alianzas estratégicas que faciliten el acceso a avances tecnológicos.

Para cerrarle el paso al lavado de dinero se establece que solo podrán participar extranjeros con actividades empresariales.

Las Uniones de Crédito tendrán mayores actividades a realizar clasificadas en tres niveles de profundidad y se mejora el control de las operaciones mediante un consejo de administración con mejores características. El asunto es harto interesante y merece especial cuidado.

Si le parece bien, le dedicamos todo el espacio en la siguiente columna porque por el momento el espacio ya huele a fin de historia.

Etorreblanca3@hotmail.com

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