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Por Boris Diner

Los tiempos cambian, hoy estamos caminando hacia una “democracia”, tratando de romper ese “sistema feudal”, que entre otras herencias, nos dejó una cultura de ilegalidad y desobediencia. Esta conducta delictiva sigue revelándose como una manera “fácil” de obtener privilegios, que aunada a la falta de estructura de gobierno organizada y capaz de proteger a los habitantes, provoca que nos veamos obligados a fortalecer nuestras relaciones familiares y hacer más sólidos los vínculos de parentesco, como alternativa para obtener seguridad, casi como lo escribe Paul Lunde en su libro Crimen organizado, una guía sobre la industria mas exitosa del mundo (1), donde explica el origen de la mafia en Sicilia.

Hoy, con esta entrada a la democracia, los cambiantes funcionarios y sistemas de gobierno en el país, aún no han logrado garantizar la protección de los individuos - y por protección me refiero a este concepto amplio que utilizamos de la palabra “seguridad”: tanto seguridad en las calles, como seguridad de comida, en la educación, en la salud, etc. Esto nos obliga a que de alguna manera u otra busquemos protegernos contra esta cultura de la desobediencia y de la ilegalidad, y que además, nos permita de alguna manera acceder a ciertos “privilegios” que la falta de estructura y organización nos bloquea y que solamente permite que algunos si los aprovechen.

Aquí tenemos varias alternativas:

a. Meternos de lleno a la ilegalidad y la desobediencia, formando parte de asociaciones delictivas como la ‘’Mara Salvatrucha’’.

• Esta a su vez tiene sus bemoles: Sirve para protegernos y darnos algún tipo de “seguridad” pero el costo que implica pertenecer a este tipo de organizaciones criminales puede resultar muy caro para las personas y familias.

b. Irnos de “Mojados”, cruzar la frontera, afrontar los problemas que esta alternativa implica, en busca de una mejor vida para nosotros y a su vez, un futuro mejor y una mejor calidad de vida para nuestros hijos

c. Sacar adelante las micro y pequeñas empresas que hemos creado con el paso de los años, convertirlas en pequeñas y medianas empresas (PYMES), capaces de enfrentar las desavenencias y permitirnos ganar estos “privilegios” que tanto buscamos.

• Cabe aclarar que estas son principalmente empresas familiares (arriba del 92% son empresas familiares en México), donde hermanos, primos, tíos podamos apoyarnos y salir adelante.

• También esta alternativa tiene sus bemoles: Implica trabajo serio, compromiso con uno mismo y con su familia, tiene el costo importante de ser eficientes y efectivos versus “desorganizados” y “malechos”.

En esta columna nos enfocaremos hacia esta tercera alternativa, y esta, para mi, implica meternos a la guerra, y obviamente ganarla. Una guerra un poco diferente a las que vemos en los noticieros o en las películas, pero a fin de cuentas, una guerra, donde debemos utilizar estrategias, donde tenemos que organizarnos, donde es vital conocer el mercado, donde es indispensable aplicar nuestras fortalezas y debemos cuidarnos de nuestras debilidades.

En esta columna platicaremos sobre diversas estrategias, tácticas útiles para aplicar en las empresas que nos permitan ganar las diferentes batallas que debemos afrontar. Empezaremos con las Estrategias de Ventas, ya que considero que esta área es el objetivo central de estar en los negocios – vender.

Por favor, sus comentarios, dudas, críticas, aplausos, son siempre bienvenidos. El correo electrónico, bdiner.pymes@yahoo.com esta para ello.

(1) Lunde, Paul, Organized Crime: An Inside Guide to the World’s Most Successful Industry, Dk Pub, April 2004, Hardcover, 192pg.

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