
Por Eduardo Torreblanca
Para Pymes que buscan la profesionalización, ahora en México se ofertan los servicios de “coaching”, una mecánica que, dirigida a los negocios surge tanto en Estados Unidos como en Australia, desde donde llegó a nuestro país el ejercicio de ACTION COACH.
Extraído de las dinámicas del fútbol americano, ahora las pequeñas empresas y las de mediano tamaño pueden optar por un COACHING que les ofrece mejores resultados en la gestión del negocio.
Una de las fórmulas que ya están en México viene desde Australia y el fundador es BRAD SUGARS quien desde los 15 años comenzó a generar negocios.
A México la opción llega a 1999 y en la región norte de nuestro continente llegan a 700 las empresas que mediante el esquema de franquicias ActionCoach otorgan las asesorías a las Pymes. Más de mil en todo el mundo y en México son 60 de las cuales 15 se encuentran en la Capital de la República Mexicana.
En el ejercicio del COACH hay un mentor o varios, citas uno a uno o bien grupales y una serie de servicios de capacitación y consultas en línea.
El eje de la franquicia gira alrededor de 14 puntos de cultura en la búsqueda de los beneficios y un buen desempeño gerencial.
La máxima es que una persona exitosa en los deportes o en los espectáculos requiere de un coach especializado en su desempeño y comprometido a obtener los mejores resultados posibles. El éxito se traslada al mundo de los negocios mediante un esquema similar sobre todo en un ambiente internacional como nunca competido.
Usted contrata un Coach que una vez a la semana se sienta con usted para revisar la situación del negocio y el cumplimiento de pendientes. Con el Coach se marcaron desde un principio metas y estrategias que se van revisando. Como un tutor con quien uno establece las mecánicas estratégicas en las que se trabajarán cuando se hace la primera junta que ellos llaman de “alineación”.
En paralelo hay capacitación y otros apoyos como talleres, cursos, análisis de publicidad y la posibilidad de que su caso sea revisado por varios Coaches tanto en México como en otras partes del mundo.
El contrato de coaching es por doce meses luego del cual teóricamente el empresario ha asimilado la mecánica de trabajo y pudiera hacerlo solo o bien refrenda el contrato y sigue con la mecánica del coaching.
El compromiso del coach es poner en práctica las 344 estrategias probadas que garantizan éxito de ventas y beneficios de utilidad para la empresa y para los propietarios. Cada uno de los coaches de la franquicia ha conducido al menos un negocio propio.
El costo del coaching es de mil 500 dólares por mes cuando es una asesoría uno a uno pero para el caso de las empresas que no pueden darse esa oportunidad existen coaching grupal en donde la empresa puede ubicar a dos ejecutivos para desarrollar las tareas de la dinámica.
Este ejercicio es más económico, de aproximadamente siete mil pesos mexicanos mensuales.
Los números de la franquicia ratificados por los 60 coaches que existen en México hablan de reducciones en los horarios de trabajo que van de las 60 horas semanales a 10 por semana, incrementos en ingresos que van del 100 hasta la cifra mágica del 1,000%.
La clave está, aseguran, en que el Coach de ACTION mantendrá al empresario enfocado en sus metas y en el proceso para conseguirlas paso a paso. Porque aseguran que el Coach mantendrá el compromiso de mantener el dedo en el renglón de lo fundamental y porque las 344 estrategias que son el núcleo de su oferta estarán debidamente asimiladas luego de 12 meses de trabajo conjunto.
DE TIN MARIN…
Lenta como la reforma agraria ha resultado el proceso de sucesión en el Consejo Nacional de Incubadoras… Para los ansiosos las cosas parecen poco claras pero no es así… Se teje fino porque no es solo que OSCAR SUCHIL entregue las responsabilidades del Consejo sino que éste camine estratégicamente hacia donde se tiene que caminar para que México cuente con un sistema nacional de incubación muy cercano a los mejores del mundo y que el propio ALEJANDRO GONZALEZ conoce cuando era subsecretario para las Pymes…
Fomentar la competitividad de las incubadoras, certificarlas por un tercero autorizado de nivel internacional, propiciar que los emprendedores conozcan hacia dónde pueden encaminar sus propósitos como futuros empresarios e internacionalizar la experiencia mexicana hacia América Latina tiene su chiste…
Los trabajos de coordinación entre presidente saliente y entrante han sido complicados porque tanto SUCHIL como GONZALEZ andan todo el tiempo “de pata de perros”, viajando de aquí para allá, sangrando las finanzas de las aerolíneas comerciales y acumulando millas, para cuando el Consejo requiera que el nuevo responsable recorra gran parte del país para explicar los nuevos propósitos del Consejo, entre donde está precisamente responsabilizar a las instituciones de educación media superior y superior subirse al consejo en calidad de integrantes del organismo mientras que los directores de las incubadoras estarían representados en un consejo técnico u operativo, de lo que de manera amplia se ha explicado en esta columna.
Para julio será, pues.
Esta entrada tiene ningún comentario.